Cambio climático

Actualmente hay un incremento en el compromiso global para responder a la indiscutible amenaza del cambio climático. La adopción del marco legal del Acuerdo de París de la Convención de Cambio Climático de las Naciones Unidas (UNFCCC por sus siglas en inglés), ratificado por 175 países, busca detener el incremento de la temperatura global por encima de los 2°C en comparación con los niveles del período preindustrial, y además impulsar esfuerzos que limiten el incremento de la temperatura hasta máximo 1,5°C por encima del mismo período preindustrial, reconociendo que esto reduciría significativamente los riesgos e impactos del cambio climático.

 

Para alcanzar estos objetivos ambiciosos, es necesario hacer cambios fundamentales para reducir el CO2 que emitimos derivado de los procesos industriales y de la generación de energía.

Un número cada vez mayor de empresas de cemento y cal ha acelerado enormemente sus esfuerzos de descarbonización, con compromisos corporativos con la neutralidad de carbono para 2050.

Al mismo tiempo, la demanda de cemento y cal seguirá aumentando, impulsada por el crecimiento a largo plazo de la economía global y el desarrollo de muchos mercados en todo el mundo. El cemento y el concreto seguirán siendo materiales únicos en la construcción debido a sus múltiples características de disponibilidad local y generalizada, versatilidad, asequibilidad, resiliencia, capacidad para reducir la demanda de energía en los edificios, y pueden reciclarse por completo.

La cal es una sustancia esencial que se utiliza en una variedad de aplicaciones, incluidas las industrias del hierro y el acero, química, papelera y farmacéutica. El cemento ya es uno de los materiales más utilizados en el planeta, cumpliendo un papel esencial en la provisión de viviendas e infraestructura para las necesidades de la sociedad. Los sectores del cemento y la cal emplean directamente a más de 384.000 personas en Europa, y junto con el empleo indirecto alrededor de 1.08 millones de puestos de trabajo haciendo una importante contribución económica a la región, por lo que es importante encontrar soluciones tecnológicas adecuadas que ayuden a mitigar las emisiones de proceso de estas industrias. Desarrolladas durante cientos de años, las plantas de cemento son de bajo costo y muy eficientes. Desde 1990, pasos importantes (como el aumento de la eficiencia energética, el uso de combustibles alternativos y de desecho y la sustitución del clínker) han permitido reducir las emisiones en más de un 20%.

A pesar de estos pasos, el 8% de las emisiones globales de CO2 aún están relacionadas a la producción de cemento y cal, lo que la convierte en la mayor fuente industrial de emisiones de CO2. Esto se debe a que la mayoría de las emisiones de CO2 se liberan directa e inevitablemente del procesamiento del cemento y la caliza. Estas "emisiones de proceso" se suman al CO2 liberado por la combustión de los combustibles utilizados para impulsar el proceso (que representan entre el 10 y el 40% de las emisiones totales de una planta, dependiendo del combustible utilizado).

CaCO3 (caliza) + calor ® CaO (cal) + CO2 (dióxido de carbono)

Sin embargo, para llegar al objetivo de la Unión Europea de reducir las emisiones de carbono hasta un 60% para 2030, y lograr la neutralidad carbono en 2050, se necesita que las tecnologías de captura de carbono sean aplicadas en la mayoría de las plantas de cemento para asegurar que el CO2 no es liberado a la atmósfera (ver sección x acerca de los medios para secuestro permanente de emisiones). LEILAC, al abordar directamente el problema principal de las emisiones de CO2 relacionadas con los procesos de estos dos sectores difíciles de abatir, se encuentra en una posición única para ayudar a Europa a alcanzar estos objetivos de manera oportuna, eficaz y eficiente.